Él sigue
vivo en mi
igual
que una
espina
sagrada
dentro
de la rosa
de su bello
Corazón.
Y tengo
ya la extraña sensación
de que este sentimiento
no me abandonará.
Dan igual los pétalos
que me se caigan
siempre me están saliendo más¡¡¡
Qué horror¡¡¡
Un abrazo, besos¡¡¡